lunes, 18 de febrero de 2013


Todo comenzó un día en el Estado de Puebla. A las orillas del volcán Iztlazihuatl habitaban pequeñas casas, donde a varios kilómetros se alcanzaban a ver las vías del tren.
En una de esas casas vivía una familia, Alejandra y Efrén, una pareja que a pesar de tener problemas y pasar momentos difíciles, tenían una gran felicidad dentro de ellos, sus hijos, Ashley  de 16 años y Kalid de tan solo 10 años de edad.
Los dos hermanos acudían a la escuela del otro lado del volcán, rumbo a la ciudad. Diario Ashley  tenía que pasar a dejar a Kalid a la primaria y de ahí ella se iba a la preparatoria, que estaba a unas calles.
Un día el amigo de Ashley, Dilak, llego a salón con una tabla vieja, donde tenía escrito letras, números y símbolos raros, pues esta se decía llamar la ouija. Les propuso a Ashley  y a sus dos amigas Itsaah y Zuhey jugarla. La curiosidad las mataba por dentro, querían saber qué pasaría si aceptaban, al final le dijeron a Dilak que si jugarían, pero cuando atardeciera, cerca de las vías del tren.
Cuando se dirigían a las vías de tren Itsaah presintió algo malo y en el pecho un aire frio, que le corría por todo el cuerpo, no le tomo importancia y siguió caminando. Al llegar al lugar donde se quedaron de ver, se sentaron sobre la tierra, Dilak saco la tabla de un morral  que le colgaba al cuello. De pronto se sintió un gran silencio, los cuatro jóvenes solo se miraban a los ojos, las manos de Itsaah sudaban, sus piernas no dejaban de temblar y ella solo se notaba nerviosa. No lo pensaron más y comenzaron a jugar. Según Dilak la ouija consistía en invocar a seres del otro mundo,  Zuhey comenzó a tratar de invocar a algún espíritu, después de varios minutos no pasaba nada, así que Dilak propuso que se tomaran de las manos y cerraran los ojos para ver si de esta forma funcionaba.
Pero Itsaah no dejaba de temblar, así que agarro de la mano a Zuhey y a Dilak, cerro sus ojos y respiro profundamente, volvió a sentir ese aire frio dentro de ella, pudo observar como venia el tren y pasaba aplastando a Ashley, de repente abrió los ojos y se dio cuenta de que solo era su imaginación.
 Los demás abrieron los ojos pero no pasaba nada, Ashley dijo ¡Esto no sirve de nada ya mejor vámonos!
Dilak agarro la tabla y la metió a su morral, se levantaron y comenzaron a caminar, Itsaah se quedo muy sorprendida, su mirada estaba como ida, en todo el camino decidió no decir nada, Dilak le pregunto que si le pasaba algo pero ella solo movió la cabeza de un lado a otro. Al llegar a su casa, Itsaah  solo se encerró en su cuarto, miraba asía el techo y pensaba en aquella imagen de su amiga Ashley.
Al día siguiente, Ashley  llego  a la escuela con varios rasguños y moretones en los brazos y piernas. Pero no encontraron una respuesta a esto, Itsaah  seguía sin hablar, solo se les quedaba viendo a los moretones y rasguños de  Ashley, comenzó a llorar y salió corriendo al baño. Zuhey la alcanzo, le pregunto que por que lloraba y Itsaah le dijo que se sentía mal, que lo que quería es irse a su casa, Zuhey la abrazo muy fuerte i le dijo ¡Todo va a estar bien!
Dilak dejo de ir a la escuela, pasaron varios días, Ashley, Itsaah ni Zuhey, sabían nada de él, era como si se lo hubiera tragado la tierra. Así que decidieron ir a casa de Dilak para saber el motivo por el cual estaba faltando mucho. Saliendo de la escuela pasaron a la primaria por Kalid, el hermano de Ashley, para después ir a la casa de Dilak.
Cuando llegaron a la casa de Dilak, tocaron la puerta, pero salió una anciana con un bastón y les dijo que Dilak se avía ido a vivir a la casa de su tía. Zuhey le pregunto que cual era el motivo por el que Dilak se tuvo que ir y la anciana poniendo su mirada fijamente en Ashley, dijo que porque días antes los padres de Dilak habían muerto en un accidente automovilístico. Itsaah al ver que la anciana no le quitaba la mirada a Ashley les dijo ¡Ya es muy tarde, nos tenemos que ir! Los cuatro se fueron a sus casas, preocupados por lo que le había ocurrido a Dilak.
Una tarde Ashley estaba discutiendo en su casa con Kalid, su mama al escuchar esta discusión comenzó a regañar a Ashley, ella muy enojada salió de su casa y decidió ir a la casa de Itsaah. Ya en su casa, Ashley e Itsaah comenzaron a platicar de lo que le había sucedido a Dilak, en fin se les fue el tiempo, ya era muy tarde y Ashley tenía que irse. Pero antes de que se fuera Ashley, Itsaah le dijo ¡Espera, tengo que decirte algo… tuve una visión y…! Ashley  le dijo ¡Mmm tengo que irme y  ya es muy tarde, mejor mañana me cuentas en la escuela va! Así que Itsaah la abrazo muy fuerte y le dijo que se cuidara.
Ya se había oscurecido, Ashley iba de regreso a su casa, se oían los aullidos de los perros, empezaba a  ser más frio, sentía las pisadas de una persona que iba atrás de ella, volteo pero no había nadie, se asusto y comenzó a correr. Conforme corría más rápido sentía que aun la seguían. Ya casi cruzaba las vías del tren pero volvió a voltear y esta vez vio a la anciana que les abrió la puerta en la casa de Dilak, la anciana en lugar de su bastón tenía un cuchillo, Ashley grito, y empezó a corre más rápido, al cruzar las vías vio unas luces que la deslumbraban, que venían hacia ella, se detuvo en medio y así fue como paso el tren sobre el cuerpo de Ashley. La anciana desapareció, el cuerpo de Ashley quedo tirado sobre las vías, en el mismo lugar que jugaron aquel día.
Lo más raro de eso era que por esas vías ya no pasaba ni un tren. Lo que no se dieron cuenta los cuatro jóvenes que el día en que jugaron si invocaron a un espíritu y fue el mismo que se llevo a Ashley y a los padres de Dilak.
Los padres de Ashley, su hermano Kalid, y sus dos amigas Itsaah y Zuhey  no dejaban de llorar por Ashley. Por lo que todas las noches a la misma hora que Ashley fue atropellada, se oye como si pasara el tren y un grito que dice ¡Ayúdenme! La mama de Ashley se lamenta cada día que despierta, asustada recordando cómo murió su hija diciendo ¡Porque ella si tan solo tenía apenas 16 años! Y llorando va diario en memoria de Ashley a su tumba lamentándose lo que ocurrió aquel día…

 pues este cuento lo escribí pero aun no lo pongo un titulo




Quiero una tarde de verano a tu lado
Pero como le hago si no te tengo aquí con migo                                               me conformo con verte todas las mañanas nubladas                                                que te ves tan lindo con tu sonrisa, pero no te ríes con migo   

Pero pues me encantaría un día entero a tu lado                                                      tú que le sonríes a todo y pues esa mirada que                                                      tienes al besarnos y me encanta cuando tú me abrazas     

 Enserio me muero por pasar una tarde contigo                                                           para poder mirar la puesta del sol y ver caer las                                                       hojas de los arboles lentamente mientras tú me besas   

Cuando será? Esa es mi pregunta a diario                                                               espero no esperar tanto para estar solos                                                                                                  en esa tarde de verano…                  
KATHERINE YUDAMI MENDEZ GUERRERO 2°5 T/M



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