Todo comenzó un día en el Estado de Puebla. A las orillas del
volcán Iztlazihuatl habitaban pequeñas casas, donde a varios kilómetros se
alcanzaban a ver las vías del tren.
En una de esas casas vivía una familia, Alejandra y Efrén,
una pareja que a pesar de tener problemas y pasar momentos difíciles, tenían
una gran felicidad dentro de ellos, sus hijos, Ashley de 16 años y Kalid de tan solo 10 años de
edad.
Los dos hermanos acudían a la escuela del otro lado del
volcán, rumbo a la ciudad. Diario Ashley
tenía que pasar a dejar a Kalid a la primaria y de ahí ella se iba a la
preparatoria, que estaba a unas calles.
Un día el amigo de Ashley, Dilak, llego a salón con una tabla
vieja, donde tenía escrito letras, números y símbolos raros, pues esta se decía
llamar la ouija. Les propuso a Ashley y
a sus dos amigas Itsaah y Zuhey jugarla. La curiosidad las mataba por dentro,
querían saber qué pasaría si aceptaban, al final le dijeron a Dilak que si
jugarían, pero cuando atardeciera, cerca de las vías del tren.
Cuando se dirigían a las vías de tren Itsaah presintió algo
malo y en el pecho un aire frio, que le corría por todo el cuerpo, no le tomo
importancia y siguió caminando. Al llegar al lugar donde se quedaron de ver, se
sentaron sobre la tierra, Dilak saco la tabla de un morral que le colgaba al cuello. De pronto se sintió
un gran silencio, los cuatro jóvenes solo se miraban a los ojos, las manos de
Itsaah sudaban, sus piernas no dejaban de temblar y ella solo se notaba
nerviosa. No lo pensaron más y comenzaron a jugar. Según Dilak la ouija
consistía en invocar a seres del otro mundo,
Zuhey comenzó a tratar de invocar a algún espíritu, después de varios
minutos no pasaba nada, así que Dilak propuso que se tomaran de las manos y
cerraran los ojos para ver si de esta forma funcionaba.
Pero Itsaah no dejaba de temblar, así que agarro de la mano a
Zuhey y a Dilak, cerro sus ojos y respiro profundamente, volvió a sentir ese
aire frio dentro de ella, pudo observar como venia el tren y pasaba aplastando
a Ashley, de repente abrió los ojos y se dio cuenta de que solo era su
imaginación.
Los demás abrieron los
ojos pero no pasaba nada, Ashley dijo ¡Esto no sirve de nada ya mejor vámonos!
Dilak agarro la tabla y la metió a su morral, se levantaron y
comenzaron a caminar, Itsaah se quedo muy sorprendida, su mirada estaba como
ida, en todo el camino decidió no decir nada, Dilak le pregunto que si le
pasaba algo pero ella solo movió la cabeza de un lado a otro. Al llegar a su
casa, Itsaah solo se encerró en su
cuarto, miraba asía el techo y pensaba en aquella imagen de su amiga Ashley.
Al día siguiente, Ashley
llego a la escuela con varios
rasguños y moretones en los brazos y piernas. Pero no encontraron una respuesta
a esto, Itsaah seguía sin hablar, solo
se les quedaba viendo a los moretones y rasguños de Ashley, comenzó a llorar y salió corriendo al
baño. Zuhey la alcanzo, le pregunto que por que lloraba y Itsaah le dijo que se
sentía mal, que lo que quería es irse a su casa, Zuhey la abrazo muy fuerte i
le dijo ¡Todo va a estar bien!
Dilak dejo de ir a la escuela, pasaron varios días, Ashley,
Itsaah ni Zuhey, sabían nada de él, era como si se lo hubiera tragado la
tierra. Así que decidieron ir a casa de Dilak para saber el motivo por el cual
estaba faltando mucho. Saliendo de la escuela pasaron a la primaria por Kalid,
el hermano de Ashley, para después ir a la casa de Dilak.
Cuando llegaron a la casa de Dilak, tocaron la puerta, pero
salió una anciana con un bastón y les dijo que Dilak se avía ido a vivir a la
casa de su tía. Zuhey le pregunto que cual era el motivo por el que Dilak se
tuvo que ir y la anciana poniendo su mirada fijamente en Ashley, dijo que
porque días antes los padres de Dilak habían muerto en un accidente
automovilístico. Itsaah al ver que la anciana no le quitaba la mirada a Ashley
les dijo ¡Ya es muy tarde, nos tenemos que ir! Los cuatro se fueron a sus casas,
preocupados por lo que le había ocurrido a Dilak.
Una tarde Ashley estaba discutiendo en su casa con Kalid, su
mama al escuchar esta discusión comenzó a regañar a Ashley, ella muy enojada
salió de su casa y decidió ir a la casa de Itsaah. Ya en su casa, Ashley e
Itsaah comenzaron a platicar de lo que le había sucedido a Dilak, en fin se les
fue el tiempo, ya era muy tarde y Ashley tenía que irse. Pero antes de que se
fuera Ashley, Itsaah le dijo ¡Espera, tengo que decirte algo… tuve una visión y…!
Ashley le dijo ¡Mmm tengo que irme
y ya es muy tarde, mejor mañana me
cuentas en la escuela va! Así que Itsaah la abrazo muy fuerte y le dijo que se
cuidara.
Ya se había oscurecido, Ashley iba de regreso a su casa, se
oían los aullidos de los perros, empezaba a ser más frio, sentía las pisadas de una
persona que iba atrás de ella, volteo pero no había nadie, se asusto y comenzó
a correr. Conforme corría más rápido sentía que aun la seguían. Ya casi cruzaba
las vías del tren pero volvió a voltear y esta vez vio a la anciana que les
abrió la puerta en la casa de Dilak, la anciana en lugar de su bastón tenía un
cuchillo, Ashley grito, y empezó a corre más rápido, al cruzar las vías vio unas
luces que la deslumbraban, que venían hacia ella, se detuvo en medio y así fue
como paso el tren sobre el cuerpo de Ashley. La anciana desapareció, el cuerpo
de Ashley quedo tirado sobre las vías, en el mismo lugar que jugaron aquel día.
Lo más raro de eso era que por esas vías ya no pasaba ni un
tren. Lo que no se dieron cuenta los cuatro jóvenes que el día en que jugaron
si invocaron a un espíritu y fue el mismo que se llevo a Ashley y a los padres
de Dilak.
Los padres de Ashley, su hermano Kalid, y sus dos amigas
Itsaah y Zuhey no dejaban de llorar por
Ashley. Por lo que todas las noches a la misma hora que Ashley fue atropellada,
se oye como si pasara el tren y un grito que dice ¡Ayúdenme! La mama de Ashley
se lamenta cada día que despierta, asustada recordando cómo murió su hija
diciendo ¡Porque ella si tan solo tenía apenas 16 años! Y llorando va diario en
memoria de Ashley a su tumba lamentándose lo que ocurrió aquel día…
pues este cuento lo escribí pero aun no lo pongo un titulo
Quiero una tarde de verano a tu lado
Pero como le
hago si no te tengo aquí con migo me conformo con verte todas las mañanas
nubladas que te ves tan lindo con tu sonrisa, pero
no te ríes con migo
Pero pues me
encantaría un día entero a tu lado tú
que le sonríes a todo y pues esa mirada que tienes
al besarnos y me encanta cuando tú me abrazas
Enserio me muero por pasar una tarde
contigo para poder mirar la puesta del sol y ver caer las hojas de
los arboles lentamente mientras tú me besas
Cuando será?
Esa es mi pregunta a diario
espero no esperar tanto para estar solos
en esa tarde de verano…
KATHERINE
YUDAMI MENDEZ GUERRERO 2°5 T/M
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